Accidente de transporte público en Chiapas deja más de 8 lesionados
TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 28 de Septiembre 2026.- Investigadores de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) publicaron un nuevo estudio que alerta sobre un aumento de las muertes en Chiapas por daño renal asociado a la hipertensión. La investigación, difundida en el marco del Día Mundial del Corazón que se conmemora el 29 de septiembre, fue publicada en la revista médica Nephrology y analizó los datos de las 46,000 defunciones registradas en Chiapas por causas renales a lo largo de 25 años.
Francisco Arce y Benito Salvatierra, investigadores del Departamento de Salud de Ecosur, identificaron que Chiapas enfrenta un doble desafío: por un lado, un tipo de enfermedad renal que afecta principalmente a personas jóvenes dedicadas al trabajo agrícola; por otro, un incremento considerable de los casos de enfermedad renal asociados a la hipertensión arterial y a trastornos metabólicos.
Entre los hallazgos más relevantes, el estudio destaca que el daño renal asociado a la hipertensión arterial es la causa de mortalidad renal que registra el crecimiento más rápido en el estado, con un aumento cercano al 7% anual. Asimismo, la probabilidad de morir por esta complicación renal se cuadruplicó en las últimas dos décadas.
Los investigadores señalan que, en el ámbito agrícola, la presión arterial alta podría ser una señal de alerta de que las condiciones de trabajo están afectando la salud renal de algunos trabajadores. La combinación de altas temperaturas, deshidratación y esfuerzo físico prolongado bajo el sol puede favorecer el deterioro progresivo de la función renal. En algunos casos, este daño se desarrolla de manera silenciosa y puede pasar desapercibido durante años antes de que los análisis de laboratorio convencionales detecten alteraciones importantes.
Para descubrir oportunamente posibles daños renales, los especialistas recomiendan dar seguimiento periódico a la presión arterial y a la función renal mediante análisis de sangre y orina, especialmente en trabajadores expuestos a altas temperaturas. También es importante identificar antecedentes de deshidratación o de agotamiento por calor, ya que estos factores pueden contribuir al deterioro progresivo de la función renal.
En el entorno laboral, ya sea en el campo o al aire libre, se recomienda establecer rutinas de hidratación frecuente y programar periodos de descanso en áreas sombreadas para reducir el estrés térmico y la deshidratación acumulada durante las jornadas de exposición al sol. En el entorno doméstico, se sugiere priorizar el consumo habitual de agua simple, evitar el exceso de bebidas azucaradas, disminuir la ingesta de sal y de alimentos ultraprocesados, mantener un peso saludable y vigilar regularmente la presión arterial mediante mediciones periódicas.




