Se detiene en Acala a objetivo prioritario
SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, Chis., a 24 de octubre del 2026.-Es toda una tradición que en Todos Santos se instalen altares mayas en las comunidades indígenas de Chiapas. Representa la cosmovisión de los pueblos, la conexión de la madre tierra con el universo, el respeto a la vida y a la muerte, el reencuentro con nuestros muertos.

En el centro se coloca la cruz de madera, la que nos guía, la que conecta el cielo con la tierra. El altar se adorna con juncia, una
rama del árbol de ocote, además de papel picado y flor de cempasúchil.

Hay tres elementos que no pueden faltar: el sahumerio con incienso de copal para que el humo lleve nuestras oraciones; el aguardiente, el pox sagrado, para brindar con el difunto. También Lleva maíz, frijol y cacao. Y tortillas de maíz hechas a mano.

Lo imprescindible, lo básico que no puede faltar en el altar maya es el tamal envuelto en hoja de plátano. La calabaza es el corazón del altar.Además, se coloca una jícara de pozol, que es masa de maíz batida.

Así también, se distingue al altar maya, con caldo de huevo en vasija de barro, caña, chayote, plátano , naranja, mandarina y canastos de bejuco tejidos a mano. Todo acompañado de música prehispánica y danzas tradicionales.
Como en todos los altares se coloca la fotografía del difunto y veladoras para que alumbre el camino de quienes han partido de este mundo terrenal.





