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Tuxtla Gutiérrez Chis., 22 de marzo 2026.- Durante la madrugada del 20 de marzo, las oficinas del Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova, ubicadas en Tapachula, fueron allanadas por personas desconocidas, quienes sustrajeron equipos de cómputo, teléfonos celulares y documentos vinculados directamente con su labor de defensa de derechos humanos y acompañamiento a población migrante.
De acuerdo con la organización, el ingreso ocurrió alrededor de las 2:00 de la mañana a través del patio trasero. Al llegar horas después para iniciar sus actividades, el personal constató que las cámaras de seguridad habían sido intervenidas y que todas las oficinas fueron revisadas, dejando evidencias de la intrusión en distintos espacios.
El organismo denunció públicamente que, pese a la presencia de otros objetos de valor, estos no fueron robados, lo que —advirtió— “sugiere que el robo tuvo como objetivo específico obtener información relacionada con nuestra labor de defensa”.
El Centro expresó su preocupación por el impacto del incidente, al considerar que no solo representa pérdidas materiales, sino también un riesgo directo para la seguridad de su equipo y para el desarrollo de su trabajo en favor de personas en contexto de movilidad.
Asimismo, informó que este hecho se suma a otros incidentes de seguridad registrados en meses recientes, los cuales ya habían sido notificados al Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas y a las autoridades correspondientes.
Pese a contar con medidas de protección, la organización señaló que, tras reportar el allanamiento, los elementos de seguridad tardaron varias horas en acudir al lugar, aun después de múltiples solicitudes.
Ante esta situación, el Centro hizo un llamado al Gobierno federal, particularmente al Mecanismo de Protección, para garantizar una respuesta inmediata y la implementación de medidas adecuadas que aseguren la integridad del equipo y permitan la continuidad de su labor.
“Estos hechos evidencian, una vez más, el patrón sistemático de hostigamiento, vigilancia, criminalización y persecución contra quienes defienden derechos humanos”, denunció la organización, que subrayó que la protección de la información y de las personas defensoras es una obligación del Estado.
Pese a lo ocurrido, el Centro reafirmó su compromiso de continuar con su trabajo: “Este acto intimidatorio no detendrá nuestra labor”.
Por su parte, la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todas, Todos y Todes, de la cual forma parte el Fray Matías, exigió protección inmediata para la organización y advirtió: “Si nos tocan a una, nos tocan a todas”.