María de Jesús Peters

HUEHUETÁN, Chis., a 24 de octubre 2021.-Cansados y con los pies lastimados, unos 3 mil migrantes de Centroamérica, Cuba, Venezuela, Colombia, República Dominicana y Haití toman un descanso en el parque de esta población, en su segundo día de caminata hacia la Ciudad de México sin que agentes de la Guardia Nacional (GN) y del Instituto Nacional de Migración (INM) los hayan pretendido detener

Cerca de las 8:00 de la mañana, el contingente integrado por hombres, mujeres embarazadas y niños, así como personas con discapacidad continuaron su camino, tras descansar en el ejido Álvaro Obregón, ubicado a unos 14 kilómetros de Tapachula.

A unos 300 metros del lugar, tres combis del Instituto Nacional de Migración y dos unidades de la Guardia Nacional observan el avance de la caravana migrante que partió de Tapachula el pasado sábado, donde por varios meses permanecieron en espera del resultado del trámite migratorio y la cita para la solicitud de asilo ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR).

“No caminen rápido para que las mujeres y niños no se queden atrás, ahí viene migración y la Guardia Nacional deteniendo a los que se adelantan o se quedan al último, vamos despacio por favor”, alertaba a través de un megáfono el activista Luis Rey Villagrán que acompaña la caravana junto con Irineo Mújica de Pueblos Unidos Migrantes.

El objetivo de la caravana es llegar a la Ciudad de México y acudir a la cámara de diputados y senadores para otorguen una solución a la crisis migratoria que se registra en esta Frontera Sur y brinde certeza a los migrantes que huyen de la violencia, pobreza, desastres naturales y abusos de derechos humanos.

Bajo los fuertes rayos del sol y temperaturas de 38 grados, caminan hombres y mujeres cargando a sus hijos en brazos y espalda; otros se prepararon con carriolas donde transportan hasta tres menores.

Otros niños lloran y hacen berrinche porque se niegan a seguir caminando, mientras sus rostros están mojados por el sudor.

Los migrantes se quejan que el INM no permite que salgan de Tapachula a pesar de contar con documentos migratorios como la tarjeta permanente y la resolución positiva de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR).

Al medio día, en medio de gritos de júbilo el contingente cruzó el segundo retén del INM que se ubica en la entrada del poblado, mientras los agentes migratorios y de la Guardia Nacional se encerraban en la caseta de revisión.

Este domingo, el contingente caminó 14 kilómetros para llegar a este poblado, ubicado a 30 kilómetros de Tapachula, donde dormirán para continuar su viaje la mañana del lunes.