CIUDAD HIDALGO, Chis., a 01 de febrero de 2019.- El coordinar de la Pastoral de la Movilidad Humana Pacífico Sur, Alejandro Solalinde Guerra consideró que el programa de Tarjetas de Visitantes por Razones Humanitarias para migrantes de Centroamérica debe continuar y no cerrarse.

Durante su ponencia Derechos Humanos y Caravanas, presentado en el Teatro de la Ciudad ante estudiantes de nivel superior y medio superior, funcionarios y defensores de derechos humanos; el sacerdote recordó que las caravanas de migrantes que él, junto con otros activistas dieron acompañamiento para asistirlos, protegerlos y defenderlos del crimen organizado y autorizado, fue un instrumento para llamar la atención de los gobiernos sobre los abusos contra esta población.

“Las caravanas ya no tienen razón de ser, pasaron a la historia, dieron de si hasta el año pasado”, aseveró ante más de un centenar de personas.

“Con este éxodo entendimos que necesitan de la protección del estado, que hay y sobra trabajo para el migrante en México y que son quienes levantarán las cosechas en los campos mexicanos, porque nuestros campesino están ganando dólares en Estados Unidos”, dijo el también fundador del albergue Hermanos en el Camino, ubicado en la ciudad de Ixtepec, Oaxaca.

Abundó que también se necesita un cambio de política en el Instituto Nacional de Migración (INM), ya que un académico sabe la teoría, pero le falta el operativo.

Solalinde Guerra dijo que también se necesita una limpia profunda de elementos, ya que ahí es un cartel y no basta sólo poner a buenos elementos como delegados.

Indicó que una de las propuestas que se hicieron llegar luego de varios talleres con más de 80 organizaciones de derechos humanos de migrantes de México y Estados Unidos, es que se realicen foros de consultas a la sociedad, cámaras, activistas, iglesias, entre otros organismos; para generar políticas pública que ayuden a la verdadera transformación del INM.

EL PROGRAMA SE CERRÓ INM A MIGRANTES

“El programa de regularización para migrantes ya terminó, acudan a los consulados de México en Centroamérica para que puedan acceder a una regularización; no es necesario que se queden aquí señores”, dice un funcionario del INM a través de un megáfono a unos 200 migrantes que desde el pasado lunes esperan en el Puente Internacional Rodolfo Robles que les permitan realizar trámites para la Tarjeta de Visitantes por Razones Humanitarias.

“No regresaremos a Honduras, aquí esperaremos hasta que nos permitan tramitar la tarjeta para viajar a Estados Unidos”, responde Luz Idalia Cáceres, de San Pedro Sula, Honduras; quien desde el pasado martes duerme en el Puente Internacional, que sirve de división política entre México y Guatemala, junto con su esposo y sus cuatro menores hijos, uno de ellos de 2 meses de nacido y unos 200 migrantes que se niegan a retirarse del lugar.

La hondureña de 24 años de edad, dice que no puede regresar a su país debido a que no tienen nada, ya que todo lo vendieron para este viaje.

La mayoría de los extranjeros se han negado a retirarse del puente internacional a pesar de que agentes migratorios con megáfonos les insisten que se vayan.

“No nos vamos a ir, no tenemos nada por que regresar a mi país, México no puede cerrar el programa, aquí estamos nosotros”, insisten.

Mientras en el Puente Fronterizo Suchiate, continúa el hacinamiento de migrantes que esperan la entrega de sus tarjetas; el proceso es muy lento dicen los migrantes, que se reguardan en cualquier sombra.

Otros han optado por dormir en el parque de este municipio con Guatemala, pero cuando amanece se dirigen al río Suchiate, que divide a México con Guatemala; para bañarse y lavar la ropa.

“Nos vamos a ir en caravana, sólo estamos esperando a otros familiares que les den su credencial”, señala Mario, un hondureño mientras lava su camisa.

Los migrantes que esperan la Tarjeta de Visitantes por Razones Humanitarias se han dispersado en albergues y parques de Tecún Umán, Guatemala; Tapachula y esta localidad.

La fundadora del albergue, Jesús El Buen Pastor dio a conocer que brinda refugio a medio millar de migrantes, mientras que el albergue de Tecún Umán las autoridades reportan a unas 600 personas y en el parque de Tapachula a unas 400 personas.