Grecia, mejor edil de Michoacán; séptima en México: Mitofsky
Epistolario
De charros y otras cosas
Por Armando Rojas Arévalo
JOSÉ: Este viaje a Chiapas ha sido intenso en todos los sentidos, me gustaría quedarme unos días más pero otros compromisos de la agenda me obligan a regresar. Estar con la familia ha sido gratificante. Convivir con los amigos ha sido un halago, pero debo decir que los festejos me han dejado para el arrastre. Los efectos de los brindis han sido letales. Y de los osos, ni se diga. Qué pena.
Me enteré estando de viaje del fallecimiento de RAUL, hermano de mi querido amigo y compañero JAIME ANDRÉS ARROYO. No podré estar en el funeral, pero envío a El Negro y a toda su familia un fraternal abrazo de ROS y mío. Así es la vida. Unos se van y otros se quedan, pero todos vamos por el mismo camino.
EL CONGRESO DE CHIAPAS aprobó en un dos por tres, la reforma energética. Otros 16 estados hicieron lo mismo: Yucatán, Quintana Roo, Campeche, Veracruz, Hidalgo, Querétaro, Estado de México, Tamaulipas, Nayarit, Baja California sur, Coahuila, Durango, Sonora, Jalisco, Tamaulipas y Puebla.
La rapidez con que los congresos aprobaron la propuesta es explicable, pero no deja de causar asombro. Tanta premura, tanta urgencia se deben a que deben de cumplirse los tiempos impuestos por el Banco Mundial. Por otro lado, es explicable por cuanto a que cualquier modificación al texto constitucional, requiere el voto de las dos terceras partes de los diputados y senadores en el Congreso de la Unión, así como de la mayoría de los congresos de los estados, es decir, al menos 16 de 31, para causar Estado.
El artículo 135 de la Carta magna establece textualmente que la presente Constitución puede ser adicionada o reformada, y para que las adiciones o reformas lleguen a ser parte de la misma se requiere que el Congreso de la Unión, por el voto de las dos terceras partes de los individuos presentes, acuerde las reformas o adiciones, y que éstas sean aprobadas por la mayoría de las legislaturas de los estados.
El siguiente trámite será: El dictamen regresará al Congreso de la Unión, que a su vez lo enviará al Ejecutivo federal para su publicación en el Diario Oficial de la Federación
Ya no hay ni para dónde hacerse. Consummatun est.
¡¡AY YAYAYAYAY!!- Estas rimas de JOSÉ MARÍA PARGA LIMÓN seguramente fueron evocados por MANUEL VELASCO COELLO, gobernador de Chiapas, y los 122 alcaldes que la hicieron de botargas, el pasado viernes en el congreso nacional de charros en Tuxtla Gutiérrez: ¡Que se reviente la reata/cuando esté chorreando un pial!,/pero tus ojazos, chata,/que nunca me miren mal./¡Que se rasgue la vaqueta/de mi arción al estirar!,/pero tu boca coqueta/no me deje de besar./
¡Qué la yegua palomina no me obedezca al calar!,/pero tu cara divina/no me impidan contemplar./Y si me priva la suerte/de tu presencia querida,/¡que en el paso de la muerte/me caiga y pierda la vida!./Y haciendo a un lado la pena,
¡que me entierren mis hermanos/con mi traje de faena
/y tu retrato en mis manos!
En efecto, los alcaldes, unos muinos, otros rejegos y otros gustosos asistieron a la Feria de Chiapas convocados por el gobernador con la obligación de ir vestidos de charros, para dar realce al congreso nacional de charrería que logró se realizara en Chiapas el presidente municipal consentido LUIS IGNACIO AVENDAÑO BERMUDEZ.
Él, alcalde Comitán, se lució y evidenció que sus deseos se transforman en órdenes. Unos alcaldes, los más gordos, fueron a la juerza, pues sabían que usar el traje charro los hacía ver a legüas como mariachis desfajados. Otros, los chaparritos, con un poco más de buen sentido del humor se sentían con el sombrero ancho como clavos de riel y hasta a risotadas pedían que les ensillaran caballos ponys, y otros, de talle bajo o mejor dicho nachas cáidas se veían como Cantinflas. Todo un espectáculo.
El alcalde consentido estaba a sus anchas. Y es que AVENDAÑO BERMUDEZ es muy dado a ese tipo de fastos. De todo quiere hacer un show y sentirse estrella. Por ejemplo, una crónica de su boda en octubre pasado cuenta:
El presidente municipal de Comitán, Luis Ignacio Avendaño Bermúdez, de 31 años, contrajo matrimonio con una modelo de pasarela de la capital de Chiapas, en medio del lujo, poder y prepotencia características de la clase política verde ecologista que liderea desde que asumió el poder el 8 de diciembre de 2012, el gobernador Manuel el güero Velasco.
Antes de la boda religiosa -donde sólo hubo lujo y poder, que tuvo lugar en una residencia familiar, y para cuya ocasión tanto el alcalde como el mandatario (padrino de la pareja) y el gabinete guerista, vistieron trajes charros de gala y montados en briosos caballos se enfilaron a la recepción-, Avendaño Bermúdez se dio su baño de pueblo el viernes.
En un campo de futbol donde se colocó una enorme carpa, el alcalde comiteco se casó por lo civil acompañado de su familia, amigos y tres mil personas.
El periódico de sociales Sintesis que da reseña puntual de los eventos de los verde-ecologistas en el poderío, reseñó que la boda era histórica para Comitán, porque era la primera vez que un alcalde comparte a través de un acto público el inicio de una etapa tan importante en su vida, su boda civil.
Eduardo Ramírez Aguilar, padrino de la boda civil, ex presidente municipal también de Comitán, y Secretario de Gobierno, calificó el enlace como un acto sin precedente en la vida de Comitán porque su presidente está compartiendo con su pueblo este evento tan importante en su vida, y les deseo a nombre de mi familia y la sociedad en general éxitos y felicidad.
Viva la austeridad. Viva el espíritu republicano. Viva México, viva México, viva México.
Antes de terminar, unos refranes charros nomás como dato cultural:
Caballo al caballero; para el mulato, mula, y para el indio, el burro.
Charro sin sarape, ni espuelas, ni cuarta, mal rayo lo parta
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener
El que quiera ser buen charro, poco plato y menos jarro.




