Itinerario político
La captura de cabecillas de grupos delictivos habla bien de los resultados en la persecución de delitos, pero no es garantía de la extinción de las células criminales.
Las bandas delictivas se reproducen, con capacidad para sustituir a los capos aprehendidos durante los operativos.
En la ciudad capital, la experiencia más reciente es el grupo delictivo de El Grillo, quien estando en prisión y luego después de muerto, surgieron nuevos líderes que lo sustituyeron, empezando por quien fuera su pareja sentimental, y otros más.
Lo mismo ocurre en el municipio de Esperanza donde pese a las detenciones del alcalde y el líder del grupo delictivo Los Zuñiga, siguen operando los delincuentes.
Halcones de esa banda montaron una provocación a un convoy policiaco militar que realizaba labores de vigilancia en ese lugar.
Delincuente a bordo de motocicletas la hicieron de montachoques con una de las unidades del convoy, para pretender manipular a la población de que los elementos de seguridad pública habían atacado a pobladores, para confrontarlos con las autoridades.
Desde las cárceles, los delincuentes siguen ejerciendo el poder y control de los grupos delictivos, ocurre en el municipio de Esperanza, y en el resto de las entidades.
Ese mismo fenómeno de sustitución de liderazgos delictivos, lo advirtió el secretario de seguridad pública Francisco Sánchez González, respecto al grupo delictivo liderado por Juan N.
Informó que por su peligrosidad El Moco fue remitido al penal de alta seguridad de Almoloya, pero ya tiene sustituido y se trata de su hermano, quien asumirá el mando de la banda criminal.
Reconoció el funcionario público que la detención del líder criminal en la Sierra Norte como objetivo prioritario, no implica la desaparición del grupo criminal, al que describió como una estructura con capacidad para continuar operando pese a la captura.
En este contexto, el propio gobernador defendió la estrategia de las autoridades para detener a Antonio Valente Martínez Fuentes, El Toñín, señalado por presuntos vínculos con el robo de hidrocarburos en la región del Triángulo Rojo.
Reveló existen complicaciones para detenerlo, pero van más allá de la voluntad de las corporaciones: “no es falta de voluntad, es prudencia”, aclaró.
Lo cierto es que los grupos delictivos están empoderados y retan a las autoridades de seguridad pública, al grado de atentar contra funcionarios de la Fiscalía General del Estado, como ocurrió la noche del lunes 12 en el sur de la ciudad de Puebla.
Con armas largas y a bordo de una motocicleta, unos sujetos intentaron asesinar a un agente del Ministerio Público de la Coordinación General de Homicidios de la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE), al sur de la capital poblana.
El funcionario sobrevivió ya que poco antes decidió quedarse a cenar en un puesto de la zona mientras su auxiliar, quien resultó lesionado, avanzó en la camioneta en la que inicialmente ambos viajaban.
Se han empoderado los grupos delictivos y resisten a los operativos de las autoridades federales y estatales, luego de años de impunidad con la postura de los abrazos y no balazos en el sexenio obradorista.
Es tal la fortaleza de la delincuencia organizada en su capacidad de organización, de fuego y financiera, que en Totolapan estado de Morelos un grupo criminal obligó a las autoridades a liberar a un líder detenido, con la amenaza de asesinar a tres agentes ministeriales privados de la liberad durante el operativo, que generó un culiacanazo morelense.




