
Poder y dinero
Cuando marzo llega arrasante en su día primero, exigiendo no discriminar bajo ningún concepto, el mundo ya está totalmente discriminado en este momento. La llegada de Donald Trump al poder al violar en primer término el artículo primero de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, ha generalizado la discriminación, incluyéndose él mismo. Se discrimina a diario como ser humano con sus actitudes. Ese artículo que después se desparrama a nivel particular en la declaración, advierte que toda persona tiene los derechos y las libertades proclamados en esa declaración sin distinción de raza, color, sexo, idioma religión, opinión pública de cualquier orden, origen, nacional, o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.
SON TANTOS LOS DERECHOS QUE ALGUNO PUEDE ESTAR CONCULCADO
Si partimos de todo lo que circunda a una persona, alguno de sus derechos puede estar conculcado y nosotros mismos a veces sin saberlo, estar discriminando uno de esos derechos. En algunos estados recalcan el artículo primero lanzado por la ONU en 1948, en leyes o en declaraciones. En el Estado de México se advierte al respecto la no discriminación en sexo, edad, religión, lugar de procedencia, condición social, libertad de opinión, raza, personas con discapacidad, origen étnico, preferencias sexuales, lugar, color de la piel, embarazo, creencias, condición médica. Esto último se añade porque al crearse ese día en 2014, la ONU ya había insistido en 2013, en la no discriminación a personas con cierta carencia de salud, como ejemplo el VI H Sida y otros padecimientos.
EL CINE, LA TELEVISIÓN, LA LITERATURA Y OTROS MEDIOS, DISCRIMINAN
El solo hecho de decirle a una persona que es tonta aunque no sea con agresión, ya se le está discriminando. Las telenovelas que presentan a una mujer fea, inválida, pobre, ya están enseñando una forma de discriminación. El cine ha hecho su agosto con los seres feos. Y la literatura ni se diga. Cyrano de Bergerac era famoso (porque existió) sobre todo por lo grande de su nariz y don Quijote por ser flaco, junto a un ser gordo y panzón que es su escudero. Las hermanastras de la cenicienta eran feas y así se va extendiendo uno en el mundo de lo que produce discriminación. México es ejemplo en sus albures y en los epítetos como cabrón, que señala a un animal con cuernos, ejemplo de un engañado. Los epítetos no tienen fin. El abuso de la libertad de expresión que se ve a diario con epítetos para hacer señalamientos que están previstos en el artículo primero de la declaración, es común como forma discriminatoria y tiene la sanción constitucional de los artículos sexto y séptimo constitucionales y sus leyes reglamentarias. Pero en lo que más se ensaña la gente es en el color de la piel y en la pobreza expuesta, así como en las enfermedades. El organismo que se ocupa de ese problema es el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación ( Conapred) que aplica la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación del 2003. Y en la Ciudad de México, la Ley para Prevenir y Eliminar la Discriminación, del 2011, con una última reforma en 2020.