Itinerario político
Agresión, en Juchitán lugar de las flores
Sorprende que en aquel bello sitio oaxaqueño que es Juchitán, se escenifique una agresión que ha implicado advertir a la presidenta de México Claudia Sheinbaum, ya que loa agresores dispararon en varias ocasiones en la casa de quien confeccionó el vestido de Sheinbaum para el 15 de septiembre noche del Grito. El caso es delicado y el diseñador Elvis Guerra ha pedido la intervención de la mandataria y del Secretario de Seguridad y Protección ciudadana Omar García Harfuch. De acuerdo a los últimos informes los agresores que persiguen una extorsión, ya fueron identificados. Qué diferencia de aquel Juchitán a la que hice reportajes y visité tantas veces cuando la lucha la daba la Coalición Obrera, Campesina, Estudiantil del Istmo (COCEI) y el enemigo agresor era directamente el PRI. Había habido muchas muertes. Pero nunca ha habido paz en ese pueblo.
SU IMPORTANCIA LLEVÓ AL ARIEL A “JUCHITÁN LUGAR DE LAS FLORES”
Por aquella época a principios de los ochenta del siglo pasado, acompañé al cineasta-videoasta Salvador Díaz Sanchez a realizar un video sobre Juchitán y sus luchas. Fueron muchos viajes y entrevistas y el resultado ¡un Ariel! Mi nombre modestamente apareció en la lista. Pero la perspectiva se abría no solo en el periodismo en aquel sitio singular, sino en el conocimiento de tantos y valiosos personajes que hay en Oaxaca. Visitas a la casa del gran pintor Francisco Toledo, al poeta Víctor de la Cruz, a la casa de cultura con Macario Matus. Y siguiendo la trayectoria de Gabriel López Chiñas, María Villalobos, Enedino Jiménez, entre muchos que exhiben que Oaxaca no es solo un lugar de violencia como algunos lo quieren mostrar, sino centro de creatividad· Y así, vimos a muchos que reunidos en Juchitán, daban nombre en ese tiempo a Oaxaca.
OAXACA, DISTINGUIDA POR SUS VIENTOS, BELLEZA Y CULTURA
Los vientos de Oaxaca son tan extraordinarios, que ese estado concentra el 90 por ciento de la energía eólica del país. Pero esos vientos son unos y otros los políticos; y algunos, ciudadanos agresores, como los terribles ventarrones, que se lanzan por la Puerta del Pacífico cercana a Juchitán y que topan con la fuerza de la mano, cuando se debe imponer la ley. Acaba de ocurrir en la capital con esa agresión, pero en su momento vimos muchas. Oaxaca, una entidad con 570 municipios de los cuales, según el censo, alrededor de 209 registran 90 por ciento de población indígena, tiene una población registrada de 4 millones 132 mil 148 habitantes, de acuerdo a Inegi y es uno de los estados más pobres del país. Periódicamente, ese estado registra -como Guerrero y Michoacán-, los vaivenes de una vieja política priísta que todavía se expresa en carencias y expresiones violentas como la que estamos viendo. En este momento gobierna Morena en busca de cambiar las cosas.
FRENTE A LOS CONFLICTOS, OAXACA HA SIDO CREADOR DE GRANDES
Contradictoriamente, -ya que vio nacer a Benito Juárez y a Porfirio Díaz-, frente a las miserias políticas, Oaxaca se yergue como una lección cultural para el resto del país. Tierra de escritores, poetas, pintores, grabadores, hilanderas, bordadoras, creadores de multitud de artesanías y ofertas culinarias, es uno de los centros turísticos más buscados. Precisamente de sus tradiciones llenas de singularidades escribió durante su fecunda vida Javier Meneses de Gyves, el escritor juchiteco ya fallecido que fue premio literario de Oaxaca. A petición suya le ayudé a revisar algunas de sus obras, lo que no era necesario. Leerlas es conocer el entorno zapoteca, sus valores, sus costumbres, sus curiosas anécdotas y esa obra que incluye alrededor de ocho libros y trabajos sobre el petróleo como ingeniero y ex funcionario petrolero que era, deberían de ser, junto con las de otros escritores, el trabajo de oferta a Oaxaca, y no lo que ahora está pasando. El último que le revisé fue Un remoto y cercano ayer (Fundación todos por el Istmo 2007), pero uno de mis favoritos es Los vientos de octubre (Edición de autor 1987), que tiene un prólogo de Andrés Henestrosa. El escritor de Los hombres que dispersó la danza, comienza su prólogo con el viento: “Sopla en Juchitán, de fines a principio de año, un viento huracanado que los nativos llaman Biyoxo...”. Y por su parte, Meneses nos da en Los vientos de octubre la historia de un médico japonés que llega a Juchitán y queda sorprendido de sus costumbres, pero pronto se inserta en ellas, amante incluida como la tenían todos y se tiene que marchar presionado por la guerra de Japón. “Pasaron las lluvias y volvieron los vientos de octubre limpiando de nubes el cielo…”, dice el escritor en uno los capítulos. Y se pregunta: ¿Y nosotros ¿llegaremos a como están las cosas, a los vientos octubre?




