Itinerario político
Adelanto electoral y aquel hombre que advirtió
Teresa Gil
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El Instituto Nacional Electoral (INE) a punto de lanzar nuevos partidos a la brega electoral.
Vale por ello recordar la gran verdad de César Garizurieta Erenzweig, aquel diplomático y
legislador veracruzano a quien llamaban el Tlacuache, que confirma una evidencia: que
hasta el menos pintado se cree candidato para todo y lo que es más presumible, candidato
presidencial. Ya se andan mencionando nombres varios años antes. El 2027 es la
oportunidad para recuperar un presupuesto y regresar al pueblo lo que se le ha quitado por
tantas décadas de campaña. Gesto que aplaudiría aquel gran Tlacuache, que se suicidó
ante la miseria que contempló en sus adláteres del Congreso. Fue el 3 de abril de 1961. Los
tlacuaches no solo en sobrenombre, sino en la realidad de su especie, son catalogados como
un género único de marsupial de grandes características. Quizá por ello, Garizurieta se
sentía orgulloso de que lo llamaran así, aunque para los ignorantes, que en esta época
también los hay, fuera un sobrenombre despectivo.
AQUEL SINGULAR PERSONAJE QUE DEFINIÓ AL PODER POR EL USO DEL DINERO
La voz popular a veces acomodaticia, le pone etiquetas a los personajes para enmarcarlos
en mentiras repetidas. Y denostarlos. Ha pasado en el caso de César Garizurieta Erenzweig
el famoso Tlacuache (Tuxpan 1905-1961), llamado así en el séquito de Adolfo Ruiz Cortines
a quien le gustaba, decían, tener su propio zoológico incluidos el pollo, el cuino, el sapo, la
leona, etcétera, apodos con los que tildaba sin el menor respeto, a destacados políticos que
integraban parte de su gabinete. En ese tiempo los políticos tiraban la broma molesta pero
después el humorismo oficial tuvo signos de pesos. Garizurieta es visto por esa vena popular
como un ser cantinflesco, risible, botanero, pero si se profundiza en su vida, en la verdadera
historia que se ha escrito de su trayectoria, fue un tipo que hizo críticas directas al poder en
el que se movía, que promovió el cambio en el país no solo con su famosa frase: ”Vivir fuera
del presupuesto, es vivir dentro del error”, al denunciar la utilización de los recursos públicos
a través no solo de la institucionalidad, sino para exhibir cuestiones reprobables, vistas
algunas, en su labor como diplomático.
A DIFERENCIA DE DIPUTADOS VIVIDORES. GARIZURIETA HIZO GRANDES APORTES
Pocos son los que circulan en el momento actual, que tienen méritos para la silla
presidencial. Algunos tienen carrera firme, aportes y luchas que los distinguen, pero otros ni
siquiera conocen al país a fondo. Se capta la intención de los partidos perdedores de saltar la
barrera e iniciar con las elecciones próximas, una vía segura al Palacio Nacional o de nuevo
a ¡Los Pínos! Sobre el caso del Tlacuache se menciona que el sociólogo y jurista Lucio
Mendieta y Núñez, director por muchos años del Instituto de Investigaciones Sociológicas de
la UNAM, lo recuerda como un impulsor de la autonomía universitaria en 1929. Respecto a la
cual sostiene, Garizurieta creó una revista especial que él dirigía para impulsar ese estatus.
Abogado, político, diplomático y narrador, escribió varios libros sobre todo de ensayo y
cuentos, uno de ellos El apóstol del ocio (Libro del Cuervo, Barcelona 2005).
GARIZURIETA, UNO DE LOS GRANDES PERSONAJES DE MÉXICO.
Cuando se tiene a la vista la forma como el país fue saqueado a lo largo de décadas,
utilizando incluso fórmulas legales para ocultar esos saqueos, se entiende la advertencia de
aquel hombre Garizurieta, que algunos usaban como chacota, ante el peligro de sus críticas
y quien hastiado de esas miserias, terminó por quitarse la vida en la misma cámara de
diputados. Lo grave es que en este momento algunos que pueden encabezar las próximas
campañas electorales que definirán parte de nuestro futuro, adolecen de los mismos
problemas que él denunciaba. En estos días se ha pretendido cambiar el esquema sobre
todo en los gastos electorales, pero hasta momento, con lo que ya conocemos, la guía moral
y ética que defina el futuro próximo de un cambio en ese aspecto, solo es la reiteración oficial
y la vigilancia del pueblo.