En el lavadero
El pobre PRI, no ve su rostro. Mejor vayamos a Lorca
Teresa Gil
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Es increíble como un acontecimiento que puede ser común, como el que una iniciativa no
sea avalada en nuestro país, pueda crear en los desalojados la idea de un cambio próximo.
Se ha notado que desde que la iniciativa de reforma electoral pasó a convertirse en el Plan
B, hay movilizaciones que quieren aprovechar la situación. El regreso inmediato de Manlio
Fabio Beltrones y lo que es peor, la ex convicta Rosario Robles, anunciada por el PRI de
Alejandro Moreno, Alito, como responsable de las candidaturas del 2027, uno de sus
asuntos. No es remoto que fincados en una postura falsa, muchos se estén haciendo
ilusiones, mientras desde la presidencia se da a conocer el gran atraco que padece el pueblo
con los salarios imposibles de creer. Todavía hay como los del INE, que realmente se creen
autónomos sin entender que hay un solo Estado, un solo país al que pertenecen. Y todavía
mientras se discutía el asunto de la reforma electoral, en su interior al parecer festejaban
porque hubo aumentos de salarios y aprobaron nuevos presupuestos de gastos. Pero un
caso oscuro no merece endechas. Como héroes de a mentiritas, los interesados en revivir al
PRI, pasan sobre su largo olvido que cubre al país y se solazan en un sueño que no existe.
MEJOR IRNOS UNA VEZ MÁS, EN BUSCA DE GARCÍA LORCA Y EL ROMANCERO
GITANO
Romance sonámbulo en El Romancero gitano, escrito en1924 y publicado en 1928 (Austal
2020). Las obras del poeta español asesinado por Franco, parecen muy sencillas. Si uno se
mete con los que se dicen expertos, los que hacen crítica literaria como la que suelen hacer
en México -en donde el crítico se reduce a reseñar la trama sin aportar más conocimientos-,
la verdadera penetración literaria no se da, aunque se desvele el misterio como el propio
Lorca lo plantea; se van despuntando en un asunto que ni la más gruesa novela abarcaría.
Géneros, técnicas, lingüísticas exhibidos; se necesita además, conocer el entorno en el que
se desarrolla el poema. El joven contrabandista que huye de los guardias civiles en la obra
de Lorca, ofrece al padre de su novia cambiar de vida: “El barco sobre la mar y el caballo en
la montaña”, cuando ignora que su novia se ha suicidado.
Compadre, quiero cambiar
mi caballo por su casa
mi montura por su espejo
mi cuchillo por su manta
Y el padre ante lo imposible le responde: “Pero yo ya no soy yo ni mi casa es ya mi casa”.
Lorca rinde un homenaje a Shakespeare con la novia ahogada -una gitana-, que flota como
frágil Ofelia, en un aljibe. Hay un hálito de muerte, de pérdida total:
Un carámbano de luna
la sostiene sobre el agua
Verde que te quiero verde
Verde viento. Verdes ramas.