Itinerario político
Libros de ayer y hoy
Ante el odio, proclamar la vida y sus recuerdos
Teresa Gil
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Cuando se pretende instalar el odio en el mundo a través de agresiones y muerte, los
mecanismos de defensa deben operar. No solo en apoyo y defensa de las víctimas, sino en
la exaltación de la vida. La tristeza que embarga cuando mueren injustamente niños y
jóvenes, se debe denunciar, exigir justicia y recalcar esa lucha por la vida. Marzo, un mes en
el que nace la primavera, nacieron también grandes creadores y dejaron su inigualable
recuerdo otros que se fueron. Por ejemplo, el 6 de marzo nació el premio Nobel colombiano
de 1982, Gabriel García Márquez, allá por 1927 y el 21 nació nada menos que el Benemérito
de las Américas Benito Juárez, en 1806. Al cierre del mes, el día 31, nace otro Nobel,
mexicano, Octavio Paz, en 1914.
ALGUNOS EN SU MUERTE, NOS DEJARON VIDA EN SUS RECUERDOS Y OBRAS
El recuerdo es vida, cuando el que se fue la buscó, y la promovió y dio opciones para las
grandes multitudes. Fue el caso de Carlos Marx, fallecido el 14 de marzo de 1883, autor de
El Capital y el Manifiesto del Partido Comunista, junto con Friedrich Engels. El 19 de ese mes
en 1999, murió
el poeta en cierto sentido romántico Jaime Sabines y el 28 de 1941, se suicidó la inglesa
Virginia Woolf, una gran escritora. Una de las muertes más sentidas de ese mes ocurrió
también el 28 de marzo, en 1942, con la muerte en plena juventud del gran poeta español
Miguel Hernández perseguido y llevado a la muerte desde la prisión, por el dictador
Francisco Franco. Su recuerdo es vida y debe sumarse a nuestras lucha permanente. De él,
parte de uno de sus poemas: Vientos del pueblo me llevan.
Vientos del pueblo me llevan.
Vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.
Si me muero que me muera
con la cabeza muy alta,
muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grama.
Tendré apretados los dientes
y decidida la barba.
Cantando espero la muerte
que hay ruiseñores que cantan.
LOS QUE ODIAN LA VIDA, LA DESTRUYEN Y FESTEJAN A DIARIO, ESA DESTRUCCIÓN
Inocultable la fruición de Donald Trump en una de sus declaraciones, al ver su gesto, su
complacencia “de un goce general” por su asesinato del Ayatola Ali Jamenei el pasado 27 de
febrero. Alegrarse con tal descaro mundial por una muerte, un ser que acababa de matar
alrededor de 160 niñas en Irán, es exhibir que tipo de gente es. Y por eso, se debe tomar la
urgente decisión en su persona, porque indudablemente estamos ante alguien que desprecia
la vida y que no debe estar en un sitio donde se mueve el poder. Es el alerta que circula en
muchas conciencias y que desde luego adelantó el actor Robert de Niro: que Trump se debe
quitar con carácter urgente del lugar donde está. Todos corremos peligro.