Maligna autocensura
Caballo chino de Fuego, nuestros caballos y el clásico
Teresa Gil
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Caballo de Fuego se llama el año nuevo chino y eso nos lleva a las viejas historias olvidadas
de nuestros caballos, aquellos seres que fueron parte del protagonismo de tantos
personajes. Y la terrible verdad, de que muchos de aquellos seres vivientes que
acompañaron esas historias, han ido desapareciendo porque su vida ya no es esencial. Es
triste saber que muchos animales que eran fundamentales, dejaron de serlo con el avance y
las tecnologías y que muchos de ellos han ido desapareciendo, porque en utilidad dejaron de
serlo. gPero a diferencia, cuando se habla de la desaparición de los toros, si se acaba la
fiesta de la cual son personajes centrales -la Corte la acaba de reivindicar en un estado-,
desaparecerán muchos empresarios como creadores de vidas, pero de vidas que se
buscaban y se alimentaban porque eran parte del desahogo humano, en su afán sangriento.
EL AÑO NUEVO CHINO LE TOCARÁ AL CABALLO, ACOMPAÑADO POR EL FUEGO
La diferencia con los chinos, es que para ellos los animales son sagrados, son doce de ellos
los que encarecen con sus historias y ahora en este año a partir del 17 de febrero le toca al
caballo. Este se llamará ahora Caballo de Fuego, porque al mismo tiempo que se
engrandece a esos doce animales, se le acerca a uno de los elementos, el fuego en este
caso, ya que de los cinco elementos, a este le toca ese, por lo que este año chino será el del
caballo de fuego, repetimos. En México, algunos miserables creadores de animales, lo son
porque esa creatividad la usan muchas veces para llevar a la muerte. Pero en las historias de
caballos suelen ser el relincho alegre de la infancia o una forma de conocer a ese otro animal
al que llamamos ser humano. A partir del caballo llegamos a conocer grandes historias, por
ejemplo, de los caballos más famosos que hemos tenido y conocido al menos por escrito.
LOS CABALLOS SON PARTE DE LA HISTORIA, PERO TAMBIÉN DEL HUMORISMO
¿De que color es el caballo blanco de Napoleón? A muchos los agarraron con esa pregunta,
igual que aquella ¿de que color es la yema amarilla del huevo? Los caballos más mentados
han sido por lo general blancos. Pero en el caso del Siete Leguas de Villa parece que no hay
duda: era en realidad una yegua de color canela. A mi siempre me gustó aquella parte de los
versos preliminares que se reproducían en las viejas ediciones de El Quijote, cuando
Babieca el caballo del Cid Campeador le dice a Rocinante al verlo tan flaco.
--Metafísico estáis
--Es que no como – responde el corcel color naranja de Don Quijote. En la reproducción de
las estatuas al parecer Babieca también era blanco y presumen en España, que es el único
caballo en el mundo que tiene una tumba propia, que es visitada. José Alfredo hizo un
recorrido en aquel caballo blanco que resultó muy aguantador. Igual que Zapata en su
imagen en aquel controvertido cuadro en el palacio Bellas Artes, “su noble jinete” lo despojó
de todo y se fue a puro pelo; a lo mejor como el prócer, totalmente desnudo por el calorcito
del viaje. No hay que extrañarse, pues. En determinados momentos -como algunos-, dicen
que cojeaba de la pata izquierda.
LOS CLÁSICOS CON SU GRAN CABALLO Y LA TURBIEDAD QUE ESCONDÍA.
En los clásicos, la belleza de Pegaso, ese blanco caballo que cruza el infinito y se ha
convertido en una de las 88 constelaciones que existen, se enturbia cuando se recuerda que
había nacido de la sangre del monstruo la Gorgona. Pero su velocidad y belleza eran tales,
que el héroe Perseo se dio vuelo haciendo proezas arriba de él. Pero fue Belerofonte el que
sin permiso de los dioses tomó a Pegaso y se lanzó a pasear por el infinito, antes de ser
castigado por su insubordinación. Ahora su nombre se usa, por desgracia, para hacer
aparatos de tecnología avanzada en Israel, para utilizarlos en espionaje. O por otra parte, su
imagen para reproducir a un caballo en el que felizmente se haya paseado un prócer, en el palacio




