Itinerario político
Amachado con Cuba, le pisan los talones a Trump
Teresa Gil
[email protected]
Mientras grupos de legisladores incluso de su propio partido, le pisan los talones para
impedir que siga violando las leyes de su país, Donald Trump insiste en meterse en el tema
de Cuba. Incluso cayó en la mentira que le aclaró la presidenta Claudia Sheimbaum,
respecto al envío de petróleo a ese país. Cosa que nunca se habló entre ellos, recalcó la
presidenta. Pero aún en las últimas horas el mandatario señala a periodistas que México no
enviará ese petróleo. Mientras, en el interior del poder mexicano se alista la participación de
la Secretaría de Marina para que auxilie en cuestiones urgentes a la isla. En la plática con la
prensa Trump insistió sobre el tema cubano e hizo notar que su gobierno apoyará a los
cubanos que viven en Florida y otros lugares de su país, como ha sucedido por décadas
desde que Estados Unidos aplicó el bloqueo a Cuba.
PARA TRUMP, ESTADO FALLIDO. CUBA, DE LAS GRANDES CREADORAS DE
AMÉRICA
Trump insiste en llamar a Cuba estado fallido al que nadie apoya ni ayuda. Lo que no dice es
que la culpa es de su país con su bloqueo que sigue adelante. Pese a ello, Trump soslaya
que hay países que apoyan, Rusia y China, México entre ellos, y Venezuela en su momento.
Es cierto que la gente de Cuba que vive en el país gringo le sirve en contra de la isla y uno
de ellos es Marco Rubio su Secretario de Estado, pero ignora que entre esa gente miles de
ellos han ido a la isla y han apoyado a su gente cuando se abre la entrada e incluso jóvenes
con otra visión que quieren volver a su país. Les sorprende la gran capacidad cultural y
científica de su propio país.
QUIERE ELECCIÓN PARA QUE LA GENTE DECIDA COMO SI LA IDEOLOGÍA SE
VOTARA
Uno de los planes propuestos por Trump es una elección interna en la isla para que sea la
gente la que decida. La ignorancia del magnate llega a extremos porque ignora que en la
ideología no se vota. Se tiene un concepto de la vida con sus principios y esos no están
sujetos a votos. Habrá quizá ciertos sectores cubanos que aceptarán un cambio pero son la
minoría. Por lo que hemos captado en los tiempos que estuvimos visitando la isla, es que hay
mucho orgullo de la gente por tener esa concepción socialista, aunque haya quejas sobre la
necesidades que tienen. Esa es la barrera fundamental y de gran valor, la ideología, contra
la que se enfrentaría Trump si sigue con sus planes.
HENNING MANKELL EL AUTOR YA FALLECIDO, DEJÓ UNA ESTELA DE TALENTO
Pasaremos ahora, a nuestros libros. Estuvo simplemente admirable Kurt Wallander, el
inspector de Henning Mankell, el que va tras un raro multiasesino y no precisamente en su
papel televisivo de Kenneth Branagh. Hay que ver como la literatura exhibe los termómetros
de un país y advierte situaciones que después otros estarán viviendo, las fosas clandestinas
que también se encuentran en México, como un gran cementerio, por ejemplo, las fugas
habilidosas de los delincuentes y la complicidad de ciertos policías y otros sectores oficiales.
Parece eso un esquema muy manido, pero está presente en muchas partes. Y desde luego
en las novelas policíacas.
PISANDO LOS TALONES, UNA DE LAS OBRAS CLAVE DEL GRAN ESCRITOR SUECO
Mientras escribía sus novelas, Mankell pensaba en los cambios que sufren los países, en su
caso Suecia, que tiene reacciones similares a las de Estados Unidos. Sobre el tema de esta
novela, se podía decir que no era tan compartidor el multiasesino de Pisando los talones
(Tuskets 1996), un personaje enigmático, brillante, que en la novela del gran escritor sueco
deshoja páginas y páginas mientras la policía de Ystad le pisa los talones. Wallander tiene
que disputarle con una inteligencia superior a la del criminal y vencerlo con un arrojo que
casi le cuesta la vida. Como el intelectual progresista y comprometido que era, Mankell ya
advertía también en su novela, sobre el deterioro que estaba sufriendo Suecia “La violencia
se considera algo natural. Se ha cruzado una frontera invisible y en consecuencia,
generaciones enteras de jóvenes se arriesgan ahora a perder el norte, puesto que nadie les
enseña a distinguir el bien del mal”. Algo que también pasaba en México, pero ya hay
esperanza para los jóvenes. Las inversiones para su futuro se van a lo esencial. Leer ilustra
y quizá si todos los políticos leyeran, podrían advertir a tiempo ciertos fenómenos que
después toman desprevenidos. Nosotros, dice el también escritor de La pirámide entre
decenas de obras, cuya vida transcurrió en Suecia y Mozambique, estábamos en un país
que había cambiado, pero “no nos dábamos cuenta”. Así nos pasó a nosotros para bien.