Las juventudes michoacanas en el informe
No hay invasión en el norte: son nuestras tierras
Teresa Gil
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El escritor derechista gringo Peter Schweizer, autor de un libraco que el propio Donald Trump
está promoviendo, Un golpe de estado invisible (con un largo añadido), no debe de conocer
la historia de su propio país y la forma como se hicieron de las tierras sureñas que ahora tan
felices ostentan. Escribe de la presunta invasión de los mexicanos y su intención de influir en
contra de las instituciones de ese país, cambiando la demografía e influyendo en la sociedad,
no solo migrante. Desde luego no sabe ese señor, que al parecer no quiere a los mexicanos,
que toda esa larga franja es de México y que no necesita invadir. Y lo es de México, porque
el contrato con el que se firmó la presunta venta fue bajo presión del ejército gringo en 1848.
La historia está ahí con pelos y señales y debe leerla el presunto escritor.
ESTADOS UNIDOS SE AMPLIÓ EN EL SIGLO XIX, A COSTA DE LAS TIERRAS
MEXICANAS
La ampliación del país vecino se logró a costa de nosotros, con la situación, además, de la
permanente agresión al mexicano. La postura es no solo por la conservación de la tierra
ajena sino que tiene una raigambre clasista: los blancos expulsados de Inglaterra, contra los
herederos de una gran cultura que son morenos. Las tierras mexicanas que detenta el país
vecino, representan más de la mitad de lo que era nuestro país, 55 por ciento, más de 2
millones de kilómetros cuadrados. Los mexicanos cuando entran a Estados Unidos saben
que están en sus propias tierras y actúan como tales. Hay muchos mexicanos ahí que viven
como si fuera en México. Se mencionaban 39.9 millones en el 2025. Y para otros, alrededor
de 47 millones. Los blancos derechistas azuzados por Trump no penetran en la propia
historia. Más ese Greg Abbott gobernador de uno de nuestros estados Texas, que ofende,
agrede y pone cercos agresivos a sus entradas. Se hace que ignora que está en tierras
mexicanas. El gran pueblo de ese país por el contrario, siempre ha sido respetuoso con
nuestra gente y lamenta la expulsión infame que está haciendo Trump.
LA AGRESIÓN TIENE 177 AÑOS. VA A SER DIFÍCIL ELIMINARLA
Estados Unidos siempre ha visto a México como su patio trasero, pese a que en muchos
sentidos depende de nosotros, de los envíos sobre todo agrícolas y de la permanente ayuda
que los mexicanos han prestado al desarrollo de su país en la agricultura sobre todo, donde
la gran mayoría del campesinado ha sido mexicano. Ahora con la expulsión nadie se explica
como le hacen. Sobre todo en los hogares en donde muchos llevaban la rienda de las casas
y en el trabajo de todo tipo. Hay incluso una alta concentración en Estados Unidos de
cerebros mexicanos de nuestras universidades que se desparraman por varias secciones de
la ciencia y la cultura. Se mencionan más de 150 mil graduados con maestrías y doctorados.
COMO UNA RARA CIRCUNSTANCIA EL TRATADO DE LA VENTA, SE QUEMÓ EN 1872
El Tratado Guadalupe Hidalgo firmado el 2 de febrero para unos el 1848, legalizado en
Estados Unidos en 1849, no existe sino en copia. El original se quemó en un accidente en
1872, pero las copias legalizadas son reguardadas por Estados Unidos en los Archivos
Nacionales en Washington D.C. Es lo que ellos usan para demostrar que compraron las
tierras, pero no dicen que el ejército invasor que había exigido esas tierras, permaneció en
México hasta que fue firmado el tratado; por presión, esos papeles. Y es muy raro que
documentos tan importantes, se hayan quemado. Los hechos se manejan en muchos libros
mexicanos, en especial en su Historia Nacional que se imparte en escuelas.




