El hijo desobediente
La Patria es primero. La Revolución, en la Constitución
LA REVOLUCIÓN MEXICANA FUE CONFIGURADA EN SU CONSTITUCIÓN
Las llamadas cartas magnas tienen el reflejo de lo que buscaba una revolución, si bien en algunos artículos como en la nuestra, se sumaron en su exigencia algunos que no actuaban como revolucionarios pero participaban en el Congreso Constituyente. Esos lograron negociar algunos puntos de vista en la Constitución de 1917 (Editorial Tirant lo Blanche mayo 2025) y en muchas de las posteriores reformas, pero no la esencia revolucionaria. Es cierto que la Constitución tiene muchas reformas y algunas impuestas por gobiernos derechistas que lograron introducir cuestiones que tambalean a veces los principios, pero la esencia está presente y se expone básicamente en su primer capítulo. Todos sus nueve títulos son importantes con sus 136 artículos, pero el título primero, en su capítulo número uno desbroza lo que son las 29 garantías individuales que se refuerzan con derechos humanos fundamentales. Hay que leer esa Constitución y sobre todo cumplirla.
EL DESFILE DEL 20 DE NOVIEMBRE REALZA EL DÍA REVOLUCIONARIO
México, como todos los países que han tenido una revolución fundamental en su estructura, fijó el 20 de noviembre, la fecha del inicio de su estallido revolucionario y es, como la fecha de nuestra Independencia, el 15 de septiembre de 1810, fecha sagrada para los mexicanos que algunos traidoramente quieren maniobrar a favor de otros poderes. La patria queda signada como el principal baluarte en un país en el que los códigos penales consideran esa traición el delito más grave. Y como un símil a la paternidad, el delito más grave es aquel en el que se asesina a los padres. El desfile del 20 de noviembre tiene, entonces, un sustrato fundamental en el valor de la patria y querer boicotearlo o agredirlo, entra en ese sustrato de culpabilidad.