Itinerario político
¡SÍ PRESIDENTA, ES LA
HORA DE RENUNCIAR!
RICARDO ALEMÁN
Aquí lo he dicho en decenas de ocasiones.
Sí, por muchos y muy variados motivos he solicitado que políticos,
servidores públicos y presidentes renuncien a sus cargos y a sus
privilegios.
Y, por supuesto que nunca me han hecho caso; al contrario, me han
“mentado la madre” de manera sistemática.
Sin embargo, al final de cuenta, la realidad se ha impuesto y todos o casi
todos debieron reconocer que, en su momento, lo mejor para ellos habría
sido renunciar antes de que los escándalos fueran imparables.
Y es que, en efecto, frente a los fracasos oficiales, cientos de
servidores públicos, de políticos y burócratas se han tenido que ir
precisamente por incompetentes, por ladrones, por rateros y porque no le
aportan nada a la sociedad a la que dicen representar.
Y sí, a querer o no, es el caso de la incompetente “señora
presidenta”, quien a diario regala a los mexicanos y al mundo verdaderas
joyas de su insensibilidad política, de su vacuidad y, sobre todo, de su
incompetencia y su incapacidad para hacer frente a la gravísima violencia,
criminalidad e ingobernabilidad que heredó de su mecenas, López
Obrador.
Y por esas razones, porque si tuviera un mínimo de honestidad,
frente a la imparable ola de violencia, criminalidad, ingobernabilidad y
caos social, la señora Claudia Sheinbaum hoy debía renunciar.
Claro, la suya debía ser una renuncia arropada por una fuerte dosis
de grandeza, congruencia y de solidaridad con los mexicanos que a diario
padecen los estragos del terror que se vive en las calles de todo México.
Pero la realidad es otra: “la presidenta” Sheinbaum no va a
renunciar, porque no conoce la grandeza y porque no sólo vive engañada
sino que está alucinada de que la historia la colocará como un ícono de la
política mexicana –con A--, cuando en los hechos, esa misma historia es la
que día a día la sepulta en el lodazal de la ingobernabilidad de los crimines
políticos y sociales sin freno.
Y es que la crisis de violencia e inseguridad que vivimos a diario
todos los mexicanos ya no puede seguir así, a menos de que ocurra un
verdadero cambio; un cambio que empuje la renuncia de “la presidenta”.
Y sí, está claro que “la señor presidenta” no va a renunciar, a pesar
de pero si aún la tragedia que significan algunas pinceladas de la crisis que
vivimos a diario México y los mexicanos.
Pudiera ser menor el escándalo que revelan los autores de la
investigación periodística convertida en libro titulado: “Ni Perdón ni
Olvido”
Sí, se trata de los escándalos y las raterías de ex vocero de Palacio y
jefe de asesores presidencial, Jesús Ramírez, cuyos excesos serían
suficientes para que le presidenta lo echara, se disculpara y se fuera.
Pero eso no ha ocurrido, no va a ocurrir y tampoco veremos a una
presidenta congruente y honesta.
En cambio, sí vimos a una burócrata que defiende a sus sirvientes, a
pesar de que no le sirven, sino que ensucian su imagen.
Pero el anterior es sólo un escándalo doméstico menor, frente al
estallido mediático de una decena de mineros secuestrados, asesinados y
sepultados en una mina sinaloense, propiedad de una empresa
canadiense.
¿Y cuál es la respuesta del gobierno mexicano frente a esa
atrocidad?
¿Cuál es la respuesta de los empresarios mexicanos frente ese
crimen?
Sí, la respuesta parece de un puñado de idiotas: resulta que según el
gobierno de la señora Claudia, el “cártel de Sinaloa” se equivocó y
secuestro, torturó y mató a los mineros equivocados.
¿De verdad quieren que creamos que los cárteles criminales son idiotas?
Pero ahí no acaba la estulticia.
En Mazatlán, los integrantes de cinco familias de turistas de la
CDMX que viajaron a esas playas fueron secuestrados, torturados y
privados de la vida. ¿Y el gobierno federal? Calladito se ve más bonito.
Pero hay más; en todo el país han aparecido mensajes de redes
sociales que llaman a buscar a tal o cual ciudadano desaparecido.
¿Pero qué creen? Que al gobierno de “la presidenta” poco o nada le
importa, mientras que las cifras oficiales reportan que la desaparición de
personas se ha disparado casi 250% en el último año seis años.
Otro escándalo es el reportado en el municipio de Tequila, en
Jalisco, en donde apenas hace dos semanas fue detenido el alcalde Diego
Rivera, por sus vínculos con cárteles criminales.
¿Y qué creen? Que la alcaldesa que lo sustituyó es otro alfil narco.
Por ahí más; apenas ayer se confirmó el hallazgo de los cuerpos de dos
empresarios de San Luis Potosí, quienes fueron secuestrados y privados de
la vida por negarse a pagar “el piso”.
¿Qué más debe pasar?
¡Sí, señora presidenta, por su incompetencia, no sólo es hora, sino que es
urgente que renuncie!
Al tiempo.




