El hijo desobediente
¡LAS TRAMPAS DE LA
“PRENSA VENDIDA”!
RICARDO ALEMÁN
En las décadas de los años 60, 70 y 80, uno de los mayores reclamos
sociales era contra la llamada “prensa vendida”.
Eran frecuentes las manifestaciones juveniles en donde uno de los
reclamos más socorridos era ese, una severa crítica a la “prensa vendida”.
Y si acudimos a la memoria, sin duda recordaremos en el México de
los años 1968 y 1971 –los históricos movimientos estudiantiles--, uno de
los más sonoros reclamos era de repudio a “la prensa vendida”.
Y se trataba de una exigencia social no solo a favor de la libertad de
expresión, sino en apoyo a la libertad de prensa.
Es decir, los ciudadanos criticaban a “la prensa vendida” y exigían
medios libres, independientes y sin el control del Estado.
Sin embargo, en todos los tiempos, no pocos medios se han
pervertido gracias a los negocios del poder; perversión que ha sido mayor
y de forma cínica –a los ojos de todos--, en los gobiernos federales,
estatales y municipales del Partido oficial, Morena.
Es decir, abundan los hombres de empresa que compran o crean un
medio de comunicación –prensa, radio, televisión o plataformas digitales--
, no porque les importe ser parte fundamental y funcional de la
democracia, sino como un negocio para convertir al medio en ariete de
presión al Estado.
Sí, ser dueño de un periódico, de una frecuencia de radio, televisión
o plataforma digital, convierte a empresarios deshonestos en campeones
de la transa del dinero público.
¿Qué pasa, por ejemplo, cuando el dueño de un periódico, de una
plataforma digital o de una concesión de radio o televisión dedican sus
espacios noticiosos para aplaudir al gobierno en turno?
El resultado es elemental; a cambio de elogios desmedidos, el
gobierno en turno regala negocios y presupuestos del Estado a ese grupo
empresarial.
Y ese es el caso, por ejemplo, del Grupo Alden, dueño del diario El
Heraldo de México y, al mismo tiempo, propietarios de la mayor agencia
de venta y distribución de automóviles y camionetas, y uno de los
mayores aplaudidores de los gobiernos de Morena.
¿Pero qué creen? Que el “Grupo Alden”, a través del diario El
Heraldo de México, publica cada mes una supuesta encuesta en donde “la
señora presidenta” es la más popular del mundo.
Y por pura casualidad, los gobiernos federales, estatales y municipales de
Morena le compran a esa distribuidora, cientos de autos y camionetas
para los servidores públicos.
Y como lo dijimos apenas el lunes 26 de enero del 2026, en La Otra
Opinión, el Grupo Alden es la empresa que vendió al gobierno federal las
camionetas “machuchonas” para los ministros de la suprema Corte.
Si los elogios a los gobiernos de Morena son a cambio del jugoso negocio
de vender cientos de vehículos automotores.
Pero aquí no es novedad para los lectores de este espacio.
Apenas en el Itinerario Político del 2 de septiembre del 2025, titulado:
“Está de vuelta la prensa vendida”, dije lo siguiente: “El mejor ejemplo del
cinismo de Estado frente al grosero regreso de la “prensa vendida”, lo
ofreció el pasado domingo la presidenta, Claudia Sheinbaum, durante su
Primer Informe de Gobierno, en donde presumió que en su gestión no se
había producido censura alguna. Mintió la presidenta.
“Y es que la declaración se produjo justo cuando en el Senado de la
República los “reporteros de la fuente” fueron secuestrados
–literalmente--, para no reportar lo que ocurriría en “la protesta” de los
ilegítimos integrantes del nuevo Poder Judicial; poder que estará al
servicio de la “presidenta”.
“Pero acaso la mayor desfachatez oficial --y el mejor ejemplo del
control mediático y del regreso de la grosera “prensa vendida” --, fue la
sintonía impensable de las primeras planas de la mal llamada “prensa
nacional” del martes 2 de septiembre del 2025.
“Sí, resulta que una mayoría de “diarios nacionales” presentaron a
sus lectores un titular idéntico sobre el Primer Informe de la presidenta.
“Sí, diarios como La Jornada, Excélsior, Milenio, El Financiero, La
Razón, La Crónica, El Sol de México, El Heraldo y Ovaciones, además de
muchos otros, ofrecieron a sus lectores un par de encabezados idénticos
sobre el primer informe presidencial.
“Todos los diarios vendidos “cabecearon” su nota principal de la
siguiente manera: “Vamos bien e iremos mejor”; “Vamos bien y vamos a ir
mejor: Claudia Sheinbaum”.
“Otros, en abierta propaganda pagada, como El Economista, Diario
24 Horas, Indigo, El Heraldo, Diario Imagen y Contra Réplica, titularon así
su nota principal: “Estamos consolidando un nuevo modelo económico”,
como si México y los mexicanos estuviéramos viviendo en jauja
económica.
“Pero lo peor del caso es que pocos de esos medios cuestionaron la
censura en el Senado a los reporteros “de la fuente” y tampoco criticaron
las mentiras de la presidenta durante su Primer Informe.
“En pocas palabras, en México no existen medios capaces de criticar
no solo la dictadura que hoy vivimos, sino la grosera propaganda oficial.
“Y por eso volvemos al tema inicial. ¿Hasta cuándo los ciudadanos
volveremos a tolerar la grosera prensa vendida? ¿Cuándo dejaremos de
creer en esos farsantes mediáticos de la llamada “prensa nacional”? Al
tiempo”. (FIN DE LA CITA)
Sí, está claro el papel pernicioso de la “prensa vendida” que
contribuyó a la muerte de la democracia mexicana.
Al tiempo.




