“Uno de los más grandes errores es juzgar a los políticos y sus programas por sus intenciones, en vez que por sus resultados” – Milton Friedman

**La propaganda gubernamental en tiempos de la 4T

El 8 de agosto de 2019, el PRD presentó una denuncia en contra de: Andrés Manuel López Obrador, Presidente de la República; la Titular de la Secretaría de Bienestar, el Coordinador General de Programas para el Desarrollo del Gobierno Federal, los Delegados Estatales y Coordinadores Regionales de Programas para el Desarrollo, así como de los denominados “Servidores de la Nación”. Lo anterior debido a que dichos servidores públicos implementaron una supuesta campaña, por medio de diversas acciones llevadas a cabo por conducto de los servidores de la Nación y sus coordinadores, tales como el levantamiento de un censo y la distribución de programas sociales, mediante la cual, a través de la indumentaria y discursos que utilizan, promocionan el nombre y logros del Presidente, toda vez que para el desarrollo de sus actividades portan chalecos, mochilas, gorras y gafetes, además de que visitan a las ciudadanas y ciudadanos en sus domicilios con el propósito de registrar a los posibles beneficiarios y entregar tarjetas bancarias relacionadas con dichos programas sociales, lo cual a su decir, se advierte también en múltiples publicaciones localizadas en diversas redes sociales. Por ello, el PRD considera que los servidores denunciados promocionan sus nombres así como el del actual Presidente de la Republica, con el fin de posicionarse política y electoralmente frente a la población e influir en los próximos procesos electorales locales y federales, ya que indirectamente, se posiciona también al partido político MORENA y a los servidores que de este emanan; además, se exalta su gestión gubernamental a través de una estructura burocrática y una campaña publicitaria, debido a que sistemáticamente presentan la entrega de los programas sociales como si se tratara de un apoyo que otorga personalmente el titular del ejecutivo federal…”.

Por su parte Andrés Manuel López Obrador dirigió una carta, el 22 de octubre del año pasado, a los servidores públicos del Gobierno de México para pedirles “abstenerse por completo de actuar en su carácter de funcionarios públicos para favorecer a candidatos y partidos. De modo que nosotros, por ningún motivo, podemos actuar de la misma manera. No es congruente, moral ni legal mantener estas deleznables prácticas políticas. Nada de partido de Estado”. En la misiva, el mandatario indicó que está prohibido utilizar bienes, imágenes, programas sociales o cualquier otro recurso público, que deben destinarse únicamente al beneficio del pueblo. A quienes lleven a cabo prácticas antidemocráticas, les pedirá la renuncia al cargo que desempeñan como servidores públicos. Dijo que el fraude electoral ya está tipificado como delito grave en la Constitución Política.

De la denuncia del PRD, hace un poco más de dos semanas en sesión pública, la Sala Regional Especializada del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación determinó que la entrega de programas sociales por personal de la Secretaría de Bienestar del gobierno federal constituyó propaganda gubernamental con elementos de promoción personalizada y uso indebido de recursos públicos, ya que pudo ser identificable el nombre del presidente Andrés Manuel López Obrador, a través de la indumentaria que portaban, así como la mención a logros cumplidos en diversas frases y discursos emitidos durante la entrega. Se concluye que 36 servidores y servidoras públicas (14 delegados estatales, 22 subdelegados regionales) realizaron actos de propaganda gubernamental con elementos de promoción personalizada y uso indebido de recursos públicos con la entrega de programas sociales. Por tanto, se envía la sentencia al Órgano Interno de Control de la Secretaría de Bienestar del Gobierno Federal, así como a la titular de dicha Secretaría para lo que corresponda y se notifica a la Secretaría de la Función Pública para sancionar a estos 36 servidores públicos de la Secretaría del Bienestar. Los procedimientos para sancionar a los funcionarios podrían tardar entre 4 a 8 meses y las sanciones van desde una amonestación hasta la destitución del cargo. En el PRD va a impugnar porque, simultáneamente, hubo “exoneraciones indebidas”: el Presidente; la secretaria de Bienestar, María Luisa Albores, y el coordinador de los Servidores de la Nación, Gabriel García. De los chamuscados en este sainete se encuentra el delegado del gobierno federal en Chiapas.

Los conocedores de los gustos musicales de YSQ dicen que su melodía predilecta es la canción que en parte de su letra dice: ¿A qué le tiras cuando sueñas, mexicano? A hacerte rico en loterías con un millón… Sigue soñando que no hay contribuciones, que ya no hay mordelones, que ya puedes ahorrar. Sigue soñando que el PRI ya no anda en zancos que prestan en los bancos que dejas de fumar.

**El INSABI y sus tropiezos

El 3 de enero de 2019 el presidente Andrés Manuel López Obrador presentó en Morelia el plan de salud 2018-2024 que contemplaba “Integrar el sistema de salud y acabar con la corrupción dentro del mismo; optimizar la atención primaria y hospitalaria; asegurar el abasto de medicamentos, así como rehabilitar, construir nuevos y terminar los centros de salud y hospitales inconclusos…”. AMLO dijo que la meta es que México cuente con “un sistema de salud como el que tienen en Canadá, como el que tienen en el Reino Unido, como el que tienen en Dinamarca, de lo mejor, ese es el compromiso”.

Teniendo en cuenta la palabra empeñada del Ejecutivo federal, el 21 de octubre del año pasado, el secretario de Salud del gobierno federal, Jorge Alcocer Varela, anunció la creación del Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI) como un organismo descentralizado de la secretaría de Salud, con personalidad jurídica y patrimonio propios, para garantizar servicios de salud y medicinas a la población sin seguridad social. El cual se basará en cuatro líneas estratégicas: responder a las necesidades en materia de medicamentos y material de curación, personal médico, infraestructura y basificación de personal, con lo cual se pretende mejorar la calidad y eficiencia en la atención, con seguridad y humanismo, afirmó el titular del ramo. En un comunicado del INSABI de hace dos semanas, asegura que, a partir del primero de enero de este año, con la entrada en funciones del Instituto de Salud para el Bienestar, las personas sin seguridad social recibirán atención médica y medicamentos gratuitos sin restricciones, pues ya no necesitarán afiliarse ni pagar cuotas. Los beneficiarios del INSABI solo deben reunir tres requisitos: el primero es encontrarse en territorio nacional. Segundo, no ser derechohabiente en IMSS o ISSSTE; y el tercero, presentar la CURP, la cual se encuentra en la credencial del INE o, en su caso, llevar acta o certificado de nacimiento.

Los servicios del INSABI inician con el personal médico del primer nivel de atención quien hará la valoración para derivar al paciente a un segundo nivel si lo requiere.

Hasta ahí lo reseñado en cuanto al INSABI y sus expectativas. Del entusiasta compromiso del presidente de la República de que México tenga servicios de salud de primer mundo, la terca realidad es otra. A trece días desde que el INSABI arrancó operaciones, las confusiones, las contradicciones y las falta de coordinación al interior del gobierno, dio muestra de las prisas y de la improvisación con la que se ha implementado el nuevo sistema además de las dudas y quejas en torno a su funcionamiento, desde el presunto cobro de cuotas de recuperación en hospitales de primer, segundo y tercer nivel, hasta la escasez de medicamentos a pesar de que el presidente López Obrador prometió que la atención médica sería totalmente gratuita. En el caso de las cuotas la secretaría de Salud aclaró que los Institutos Nacional de Salud y hospitales federales que brindan atención de muy alta especialidad están sujetos a cobrar cuotas de recuperación que fueron fijados por la secretaría de Hacienda.

Si a todo lo anterior se le suma la falta de experiencia en el sector salud del actual y primer director del INSABI, Juan Antonio Ferrer Aguilar, el asunto se vuelve un merequetengue. Ferrer Aguilar tiene una maestría en Administración de Empresas para Ejecutivo por la Universidad Olmeca. Ha desempeñado diversos cargos regionales en el INAH y colaboró en el municipio de Centro, Tabasco.

Respecto al desempeño de Juan Antonio Ferrer en el INAH, lapidario lo escrito por el doctor en Antropología, Joshua Balcells González, en la revista Escribas de septiembre de 2018: “(Ferrer Aguilar) tiene serias complicaciones y contradicciones en el ámbito laboral en el que se desempeña. Si tanto le gusta la política que estudie ciencias políticas, si le gusta la arqueología que estudie antropología, si le apasiona la restauración que estudie conservación, si su pasión es la epigrafía que estudie etnolingüística, si quiere incidir directamente en la ecología regional que estudie biología, si quiere exponer la crónica regional que estudie historia…”. Ojalá que el Comisionado Nacional de Protección Social en Salud (título del director del INSABI) desquite su salario neto de 97,066 pesos y mínimo estudie una maestría en administración de la salud.

**Arranca el “Chayotón 2020”

El 4 de enero dio inició formalmente el concurso de textos para competir por el premio “Chayotón 2020”. Por lo pronto en Facebook se publicó el más relevante de ellos, con un encabezado que dice: “Se dan a conocer a los presidentes Municipales Mejor Evaluados del 2019”. Y la nota en cuestión se avienta el siguiente texto (se vale que tengan a la mano un pañuelo, por si les gana la emoción): “Por su Desempeño, Progreso y Transparencia en los recursos del pueblo, en Chiapas se evaluaron a los presidentes municipales, de los 118 alcaldes solo 09 (sic) cumplieron en tiempo y forma con la entrega de documentación (es su obligación, ¿no?), además de administrar los recursos del pueblo, así como gestionar en favor de las familias. En esta lista se encuentra: el presidente Municipal de Villaflores, quien ha contribuido al mejoramiento (de su bolsillo) y desarrollo de este municipio, el alcalde de Cintalapa; el presidente de Altamirano, quien ha trabajado en favor de la niñez, las comunidades y las familias altamiranenses (sobre todo de su propia familia); el presidente del municipio la Concordia, el de Tonalá, el de Yajalón, quien durante su gobierno ha trabajado en favor de las comunidades beneficiando a la mayoría con viviendas dignas y atendiendo a toda la población (y su milpita de elotitos); el presidente municipal de Ocosingo, quien con su lema “atendiendo de frente (amplia) como le gusta a la gente ha realizado gestiones a favor de las familias de las comunidades de este municipio, el presidente de Carranza y por último (del que me acordé peinar) el presidente municipal de Palenque, quien con dialogo y una mano amiga da crecimiento al desarrollo de este pueblo mágico.” Uff, así es como personas que se escudan en una actividad como lo es la prensa, medran con falsos halagos, para los que se dejan, y sin sustento se avientan rollos como el reseñado para ver cuántos de los señalados caen en el garlito y con el billete del recurso público. Lo que es la vanidad.