Casa por casa, Morena difundirá Segundo Informe: Leticia Ramírez
GUADALAJARA, Jal., 8 de noviembre de 2025.- En el corazón del Consejo Regulador del Tequila (CRT), un equipo de especialistas analiza cada día cerca de 100 muestras que van desde tequilas y jugos de agave hasta agua y otros productos alcohólicos.
En el marco de la Cumbre Quadratín 2025, se realizó un recorrido por las instalaciones del CRT, en donde se dejó en claro que la misión es clara: garantizar que cada botella cumpla con los estrictos estándares de la norma oficial, asegurando la calidad y autenticidad del tequila mexicano.
El proceso de certificación inicia en el campo, donde inspectores recorren plantaciones, destilerías y bodegas para verificar cada paso de la producción. Posteriormente, en el laboratorio, se realizan pruebas de contenido alcohólico, extracto seco y huella cromatográfica, herramientas esenciales para identificar productos falsificados o adulterados y mantener la integridad de la bebida a nivel nacional e internacional.
Pero la labor del laboratorio va más allá del tequila, ya que también analiza aguas, metales pesados y bebidas como whisky, coñac, champagne y mezcal, garantizando que cumplan con normas mexicanas y estándares internacionales.
Además, estos servicios están disponibles para el público general, ofreciendo un análisis profesional a un costo accesible. Un laboratorio especializado en servicios avanzados se encarga de anticipar y cumplir con las regulaciones internacionales.
Países como China o Canadá exigen pruebas de compuestos específicos, como plastificantes o carbamatos, para asegurar que el tequila exportado cumpla con sus estrictos requisitos sanitarios y pueda ingresar a estos mercados sin inconvenientes.
Estas medidas permiten que el tequila mexicano se mantenga competitivo y seguro en todo el mundo. La coordinación con autoridades sanitarias y el ajuste a límites variables de metales pesados en diferentes países son parte de un trabajo constante que protege tanto al consumidor como a la industria nacional. Complementando estas labores, el Consejo Regulador cuenta con laboratorios de microbiología, biología molecular, fitopatología y fertilidad de suelos, reforzando la calidad del tequila desde la planta hasta la botella.
Así, cada sorbo que llega a las mesas del mundo lleva consigo un riguroso proceso de control y pasión por la autenticidad.




