Regularización de predios y registro de la marca Reina Roja en Chiapas.

Karla Galarce Sosa/Quadratín Guerrero
ACAPULCO, Gro., 26 de octubre de 2025.- El arzobispo del puerto, Leopoldo González González dijo que la educación pierde su sentido profundo cuando se limita a la transmisión de contenidos y habilidades técnicas, sin formar a personas íntegras capaces de amar la verdad y la justicia, el bien y la belleza, ya que se forman personas frágiles y superfluas.
Durante su mensaje dominical, en el contexto del Jubileo del Mundo Educativo que se celebrará del 28 de octubre al 2 de noviembre en Roma, González González señaló que la crisis educativa no sólo se mide por la falta de acceso a las aulas, sino por la disolución de las alianzas que sustentan el proceso formativo.
La primera, dijo, es la que une a padres de familia y maestros, una relación esencial que debe mantenerse viva desde el hogar y fortalecerse en las escuelas, aún en niveles universitarios, mediante espacios de diálogo y colaboración.
Explicó que la segunda alianza es la que debe conservarse entre maestros y alumnos a partir de la cercanía y el amor pedagógico que busca el bien integral del estudiante, más allá del cumplimiento de un programa académico.
La tercera alianza, añadió, debe reconstruirse entre los programas educativos y la esencia misma de la persona humana, pues no puede basarse en ideologías sino en valores que reconozcan el bien como aquello que perfecciona al ser humano.
El arzobispo explicó que el Jubileo del Mundo Educativo representa una oportunidad para relanzar el nuevo pacto global convocado por el Papa Francisco, orientado a hacer de la educación una tarea colectiva que fomente la fraternidad y la paz.
Recordó que el fallecido pontífice llamó a construir una aldea educativa donde converjan generaciones, familias, profesores, estudiantes y todos los sectores de la sociedad en torno a una educación integral que promueva el diálogo, la justicia y la sostenibilidad.
Al final, Leopoldo González expresó su gratitud a las personas que contribuyeron con donaciones para las familias afectadas por las lluvias e inundaciones en diversos estados del país.
Añadió que gracias a la solidaridad de los feligreses, se logró apoyar a la comunidad de Tantoyuca, Veracruz, a través de Cáritas Nacional, y pidió continuar con las colectas en las parroquias.




