ANCÚN, QRoo, 16 de enero de 2020.- Aún no se resuelve el problema del Malecón Tajamar y Cancún se enfrenta de nueva cuenta a un conflicto que, de seguir, generará graves daños al ecosistema, luego de que esta semana la cadena española Riu reinició la construcción del Hotel Riviera Cancún en su tercera etapa en la zona hotelera de este destino turístico.

El proyecto amenaza con convertirse en un choque de trenes que enfrentaría a las autoridades federales, incluido el presidente Andrés Manuel López Obrador –a decir del director de Fonatur, Rogelio Jiménez– con el gobernador Carlos Joaquín y la alcaldesa Mara Lezama.

El proyecto ya generó, de nueva cuenta, el descontento empresarial, pues el ex presidente del Consejo Coordinador Empresarial del Caribe (CCE), Francisco Córdova Lira, denunció a través de su cuenta de Twitter que el hotel es un atentado contra la sustentabilidad de Cancún.

Advirtió a la presidenta municipal, Mara Lezama, y al gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín, que Cancún festejará 50 años con otro hotel de la cadena RIU “con autorizaciones y licencias irregulares”, que se han convertido en una constante para la cadena, que en el pasado aprendió que más vale pedir perdón que pedir permiso.

Entre las irregularidades se encuentran el no haber tramitado una nueva Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) para la nueva licencia de funcionamiento, así como que la nueva licencia puede ser sometida a los mismos recursos legales que enfrentó la licencia anterior, la cual venció el 2 de agosto de 2019.

Más allá, el director del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), Rogelio Jiménez dejó en claro que además que la luz verde huele a corrupción, su postura está en contra del proyecto, debido a que rebasa la densidad proyectada por el organismo para la tercera etapa de la zona hotelera.

Por si fuera poco, altera el uso de suelo, por lo que ya analizan la manera de frenarlo por la vía legal.

Aunque no quiere espantar la inversión, Rogelio Jiménez advirtió que no aceptara una edificación de ese nivel, lo cual revisará con la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) e incluso se dejará en claro su postura en contra del proyecto RIU, al presidente Andrés Manuel López Obrador, al triplicar la densidad original de la zona.

Sin embargo, el gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín, dijo este día que hablará con el funcionario federal “para interceder por el proyecto’ que se inició después de un litigio judicial, tras el cual el Ayuntamiento de Benito Juárez, que encabeza Mara Lezama, le otorgó en diciembre de 2019 la licencia de construcción número 76231 con vigencia hasta el 8 de enero de 2022.

El desarrollo promovido por la empresa RIUSA II, filial del Grupo RIU, se sumará a la oferta de hospedaje que opera bajo el sistema Todo Incluido en la costa norte del Caribe Mexicano, para lo cual la licencia de construcción avala un edificio hotelero en un nivel horizontal bajo, de siete niveles y torre de 16 niveles con 530 habitaciones en total, áreas recreativas y de servicio hotelero, cuatro piscinas, miniclub, dos bares acuáticos, vestidores, toalleros, zona de recepción, restaurantes y servicios, área de albercas y sótanos de estacionamiento y se edificará en una zona vulnerable considerada también como parte del santuario de tortugas.