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TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis; 10 de agosto 2026.-El Volcán Chichón, imponente coloso ubicado en el municipio de Chapultenango, Chiapas, continúa siendo objeto de una vigilancia científica rigurosa y permanente. A más de cuatro décadas de su devastadora erupción en 1982, especialistas del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en coordinación con la Secretaría de Protección Civil de Chiapas y el CEPRED, mantienen un monitoreo exhaustivo para salvaguardar a las comunidades cercanas.

Las campañas de campo más recientes incluyen muestreos geoquímicos en el lago cratérico y en los manantiales que rodean el edificio volcánico. Los científicos miden parámetros clave como temperatura, conductividad eléctrica, pH y concentración de gases, especialmente sulfuro de hidrógeno, en las fumarolas activas que quedaron tras la erupción histórica. Estos análisis permiten detectar cualquier variación en la actividad hidrotermal y volcánica, proporcionando datos fundamentales para mantener actualizado el semáforo volcánico.

Mario Ramón Molina Santiago, responsable del laboratorio de monitoreo, explica que los resultados obtenidos hasta ahora indican que el volcán se encuentra en actividad normal. Actualmente, el semáforo volcánico se mantiene en verde fase 2, lo que significa que, aunque hay presencia de fumarolas y sismicidad esporádica, no existen indicios de una reactivación inminente. Sin embargo, el monitoreo es constante. En junio y julio de 2025, se registró un enjambre sísmico que activó los protocolos de seguridad, llevando a la conformación de un Puesto de Comando donde participan representantes de los municipios expuestos.

La prevención también se construye desde las comunidades. Las autoridades han implementado talleres de peligro volcánico en localidades cercanas como Esquipulas Guayabal y Viejo Volcán, donde se socializan las rutas de evacuación y el plan operativo actualizado. Además, se ha diseñado una lotería educativa en coordinación con la UNAM, un juego lúdico dirigido a niños de Pichucalco, Francisco León y Oztuacán, con el objetivo de fomentar la cultura de la prevención desde temprana edad.

En total, cerca de 127 mil habitantes de los municipios de Francisco León, Chapultenango, Pichucalco, Oztuacán y Sunuapa se encuentran en la zona de influencia del volcán. La coordinación entre científicos, autoridades y población es la clave para reducir el riesgo ante cualquier eventualidad. Como señalan los expertos, el peligro volcánico es inherente al Chichón, pero el riesgo se minimiza con información oportuna, monitoreo constante y participación ciudadana activa.
