Ningún feminicidio en Chiapas quedará impune: Fiscal General
TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis; 07 de Julio 2026.- El pasado 05 de julio se cumplieron cinco años del asesinato de Simón Pedro Pérez López, defensor maya tsotsil e integrante de la organización Las Abejas de Acteal, ocurrido en la región de Los Altos de Chiapas. Desde su labor comunitaria, denunció el incremento de la violencia y la presencia de la delincuencia organizada en Pantelhó, frente a la ausencia y complicidad del Estado mexicano.
En el marco de la conmemoración, Las Abejas de Acteal manifestaron su “tristeza e indignación” porque el aniversario se da “en un ambiente de terror en las comunidades aledañas” y en medio de “hostigamiento y represión a las madres buscadoras de Chiapas y de México”.
El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (Frayba) denunció que la investigación del crimen no ha sido exhaustiva, independiente ni diligente, y que los autores intelectuales no han sido identificados. “Esto alimenta la impunidad como una forma de violencia institucional”, señaló.
El 12 de marzo de 2026, relatores especiales de la ONU hicieron un llamado al Estado mexicano para evitar la impunidad. En respuesta, el gobierno afirmó que no hay datos que señalen a otros responsables. Frayba insiste en que deben agotarse todas las líneas de investigación y garantizar verdad, justicia y reparación.
De enero a abril de 2026, el Observatorio de Personas Defensoras de Chiapas registró 41 agresiones, principalmente contra quienes luchan por justicia, tierra y derechos de mujeres.
Las Abejas criticaron que el gobierno de Chiapas, que se autonombra “humanista”, se haya reunido en mayo con la cónsul de Israel en México para “fortalecer alianzas” en seguridad. Señalan que la policía FRIP, conocida como “Los Pakales”, se prepara con asesoría extranjera para reprimir, no para proteger.
A cinco años de la memoria de Simón Pedro, Las Abejas sostienen: “No se apaga la luz de nuestra memoria y la firmeza de nuestra esperanza”. Frayba llamó a la sociedad civil a fortalecer la solidaridad con quienes defienden la vida y los territorios.
“Recordar a Simón Pedro es afirmar que la violencia no logrará borrar su palabra ni su ejemplo”, concluyó Frayba.




