SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 21 de agosto de 2018.- Un chelo y un ukelele, combinación de instrumentos que pareciera extraña, unen a Isabel Alvarado y Diana Lee, ambas de 19 años y amigas desde la secundaria.

Desde hace dos meses trabajan en una de las calles más transitadas del centro histórico, el pasaje de Zaragoza.

Lo hacen para juntar dinero, ayudar a sus padres con los gastos que implica estudiar una carrera universitaria.

Aprendieron a tocar la guitarra desde muy corta edad, pero ahora Isabel prefiere el chelo y Diana el ukelele.

En enero de este año, recuerdan, comenzaron a afinar el proyecto e iniciaron los ensayos para ensamblar en piezas musicales ambos instrumentos.

Al principio se cuestionaban sobre las posibilidades de éxito.

“Ella es más de música clásica y yo más de alternativa.

Al principio creímos que iba a sonar muy feo, pero luego tocamos una canción y dijimos: “Se oye bonito”, comenta Diana.

Diana cursa el tercer semestre de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, carrera que espera concluirla gracias al dinero obtenido en sus presentaciones en la calle.

Confían proyectarse de una forma contundente al finalizar sus estudios.

Diana aprendió a tocar el ukelele guiada con tutoriales que encontró en Internet.

Isabel Alvarado estudió el primer año de la Licenciatura en Música en Puebla, donde aprendió a tocar el violonchelo, mejor conocido como chelo.

Anhela ingresar a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), para estudiar música antigua.

Su sueño es aprender a tocar la Viola da Gamba, instrumento antiguo con un valor aproximado de 70 mil pesos.

Diana e Isabel se conocieron en la secundaria y por azahares del destino se distanciaron durante tres años, volviéndose a encontrar gracias a la música.