MORELIA Mich., 30 de mayo de 2020.- Tal y como dijera el Divo de Juárez, “lo que se ve no se pregunta”, referente a la inminente  mudanza de la franquicia de Monarcas Morelia al estado de Sinaloa, para convertirse en el Mazatlán FC.

Soleada mañana de sábado y 10 camiones de la paquetería Castores, aparecían sobre la plancha del estacionamiento VIP del Estadio Morelos, listos para empacar los bienes de la televisora Azteca (dueña del club), como aparatos de gimnasio, equipo de cómputo y entre otras cosas más.

Sin embargo, ante la difusión de la noticia, la afición no tardó en reaccionar y pedir a la voz de ya, manifestarse en la salida del aparcamiento del lugar donde hasta este momento se encuentra encerrado el transporte de mudanza.

Con el calor que se veía amenazado por una extensas nubes que cubrían al Cerro del Quinceo, fanáticos con la camiseta michoacana comenzaban a congregarse en el punto de reunión.

Banderas, listones y bombos, retumbaron en la entrada en donde alguna ocasión transitaron las figuras del balompié mexicano y las nueva generaciones que en el 2011, ocasionaron una remodelación de primer nivel a la fortaleza michoacana.

La lluvia azotó por fin, sin embargo, los más de 200 aficionados no bajaban los brazos en reclamo al equipo de sus amores, aquel que en el Invierno 2000, se coronó campeón por primera y única ocasión en el fútbol mexicano.

Ahí, permanecen y por lo visto se mantendrán, sin importar la ropa mojada y lo frío de la noche que les tocó, en el día más triste que ya superó por mucho cuando en esos minutos del 6 de mayo del 2017, parecían convertirse en equipo de la despreciada Liga de Ascenso, hoy desaparecida por la de Expansión o de Desarrollo.