Chiapas recibe millonaria inversión federal para obras en municipios clave
TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 10 de julio 2026. – El atropellamiento de una persona en silla de ruedas sobre la Avenida Central, ocurrido el martes pasado, reavivó el debate sobre las condiciones de movilidad en la capital chiapaneca. El incidente evidencia fallas críticas en el diseño de banquetas, rampas y andadores, que convierten el desplazamiento de personas con discapacidad en un recorrido lleno de obstáculos y peligros.
Rosemberg Román, titular de inclusión del IMSS, señaló que la mala planeación técnica y la falta de continuidad en las vialidades peatonales generan un efecto cascada: al encontrarse con barreras infranqueables, los peatones con movilidad reducida se ven forzados a invadir el arroyo vehicular, como ocurrió en el accidente reciente. Aunque existen leyes federales y estatales en materia de accesibilidad, su cumplimiento es casi nulo y las sanciones brillan por su ausencia.
El problema se agrava con la invasión de espacios públicos por parte de comercios. Un ejemplo es el Parque de la Marimba, donde restaurantes aledaños han extendido sus mesas y sillas más allá de lo permitido, bloqueando el paso peatonal. “Ya impiden que una persona en silla de ruedas pueda continuar su trayecto sin bajarse al arroyo”, denunció Román.
Activistas y especialistas coinciden en que el gobierno municipal y estatal debe convertir este accidente en un parteaguas. Exigen una auditoría vial integral que ajuste la infraestructura a la normativa, sancione las obstrucciones en banquetas y garantice que transitar por esta ciudad ya sea a pie o en silla de ruedas deje de ser una actividad de alto riesgo.




