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TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 1 de Octubre 2026. – Un grupo de enfermeras de base y sindicalizadas del Hospital Vida Mejor, perteneciente a la unidad médica del ISSTECH, mantiene un movimiento de manifestación desde el día de ayer para denunciar una serie de irregularidades laborales y administrativas.

Erika Chacón Córdova, enfermera del turno matutino, informó que la protesta se debe a la falta de certeza y transparencia en la designación de la jefatura de enfermería. "El personal de enfermería es pilar fundamental en la atención de los derechohabientes. Actualmente nos encontramos en la necesidad urgente de dar certeza, orden y liderazgo a la jefatura", declaró.
Las inconformes señalan que la actual jefa de enfermería, quien ha estado al frente desde la pandemia y cuenta con un liderazgo reconocido por el personal, fue destituida de manera repentina. "Nunca se le hizo de conocimiento, se le exigió su renuncia el mismo día que ya estaban presentando a la nueva. Eso es lo que se llama imposición", agregó Chacón Córdova.
Ante esta situación, las enfermeras hicieron un llamado directo al gobernador del estado para que instruya a la Dirección General del ISSTECH a abrir los causes legales y garantizar un proceso de selección imparcial, libre de imposiciones y apegado a los méritos académicos y la experiencia laboral. Asimismo, solicitaron la presencia de un representante de la Secretaría de la Función Pública para que dé fe y seguimiento a la transparencia del procedimiento.

Bárbara Cristina, otra de las enfermeras presentes, explicó que la molestia principal es la falta de respeto a la antigüedad y al consenso del personal. "Siempre se ha manejado como una asamblea para escoger a la jefa. En este caso nos están manejando otra forma. El director que ahorita se encuentra en la institución no ha querido trabajar con nuestra jefa de enfermeras, por eso también solicitamos su destitución", afirmó.
Las manifestantes también denunciaron que, a pesar de haber solicitado una audiencia con la directora general, esta les fue negada, aunque la funcionaria sí descendió a tomarse fotografías con un grupo de jubilados mientras ellas esperaban en su oficina.
Respecto a las condiciones laborales, aclararon que no se quejan de horas forzadas, sino de una carga de trabajo excesiva derivada de la falta de personal y la escasez de insumos. "El exceso de pacientes realmente hace una carga laboral muy fuerte. Las jornadas no nos hacen trabajar horas forzadas, sino que el exceso de trabajo y la falta de recursos deficiencia nuestra labor", puntualizó Erika Chacón.
Finalmente, las enfermeras negaron haber sufrido actos de represión o amenazas por parte de las autoridades. Sin embargo, advirtieron que esperarán una respuesta favorable del gobernador y que, de no ser atendidas, continuarán con las manifestaciones. "No queremos que nos impongan a la jefa de enfermeras, queremos que se haga una votación y que se nos tome en cuenta como personal", concluyeron.