GUADALAJARA, Jal., 14 de octubre de 2018.-El consumo de cerveza sin alcohol pudiera ser benéfica para las mujeres que padecen disfunción ovárica, es lo que intentan comprobar investigadores del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI), de la de la Universidad de Guadalajara.

En marzo pasado iniciaron un estudio para monitorear a mujeres con y sin disfunción ovárica, a fin de identificar los efectos de esta bebida, ingerida de forma moderada, así como su relación con la actividad física y la nutrición, explicó la académica del Departamento de Farmacobiología del CUCEI,  Eunice Medina Díaz

“Hay diversos estudios que han correlacionado de manera benéfica el consumo moderado y habitual de la cerveza con buenos parámetros hormonales”.

Agregó que estudiarán “a mujeres con disfunción ovárica, y pretendemos trabajar con mujeres jóvenes con mucho estrés”.

La disfunción ovárica se caracteriza, entre otras cosas, por ciclos menstruales largos o cortos, y por dolor, en algunos casos.

Tiene como causas el estrés, la baja actividad física, una inadecuada alimentación, genera obesidad, acné, crecimiento de vello facial y hay propensión de mareos y náuseas, puede llegar a afectar a 4 de cada 10 mujeres en Jalisco.

La investigadora, en este momento, reúne a 60 voluntarias de entre 18 y 40 años, quienes con apoyo de médicos y nutriólogos son evaluadas en su estado nutricio y de salud.

Dentro del estudio, una parte de ellas tendrá una ingesta moderada de cerveza sin alcohol, además de recomendaciones alimenticias y de actividad física.

Cada mes se les realizarán estudios químicos para conocer sus mejoras físicas, su presión arterial y su perfil ovárico.

Los investigadores creen que los fitoestrógenos presentes en la cebada o los antioxidantes que están en el lúpulo, pudieran ayudar a mejorar esta condición y, en general el estado de salud, sin necesidad de medicamentos.

“Diversos estudios han manifestado que los componentes que tiene la cerveza, como en este caso antioxidantes y fitoestrógenos, pueden regular de manera positiva el estado hormonal de una mujer”, apuntó Medina Díaz.

La investigación pretende concluirse a finales de 2019, fecha en la que podría haber resultados.